Probablemente la profesión del pastor es una de las más duras y menos reconocidas que existen en la actualidad. No solo es dura por la exposición a las inclemencias meteorológicas, viento, sol, frío, lluvia… sino por la dedicación casi exclusiva de los pastores a este trabajo. Esta profesión requiere 24 horas durante 365 días al año de entrega. Los animales necesitan salir al monte, caminar, buscar su comida, no pueden vivir encerrados en un corral. Por ello las vacaciones en la vida de un pastor son una utopía, este es un trabajo que se debe realizar por vocación, es una manera de vivir, en armonía con el medio. A pesar de ello a los pastores les gusta su trabajo, con lo bueno y lo malo del mismo, porque la recompensa es mayor que el sacrificio.

Consumir Cordero de Navarra ayuda a la conservación del equilibrio medioambiental, es un producto kilómetro 0, criado y sacrificado cerca de nosotros.

No todo el mundo es conocedor de la labor que llevan a cabo en el medio los rebaños con sus pastores. Se dice que las ovejas son las auténticas desbrozadoras naturales ya que en su labor de limpieza de montes y campos, no contaminan y su impacto en el medio es mínimo. Contribuyen a mantener los incendios a raya. Pero además no debemos olvidar que más de 200 familias en Navarra viven de la cría de nuestros corderos. Consumir Cordero de Navarra ayuda a la conservación del equilibrio medioambiental, es un producto kilómetro 0, criado y sacrificado cerca de nosotros. Consumiendo Cordero de Navarra todos ganamos.