Este fin de semana Salinas de Oro celebró su ya tradicional “Fiesta de la Sal”, unas jornadas que organiza el ayuntamiento de la localidad junto a la Asociación Tierras de Iranzu para rendir homenaje a su producto estrella, la sal de manantial.

Uno de los actos que contó con mayor afluencia de público fue la degustación de Cordero de Navarra, en la que el cocinero y nutricionista Juan Carlos Fernández elaboró in situ más de 700 pinchos de carne de cordero, unos cocinados en su forma más tradicional y otros más vanguardistas, como “fingers” o en “wok”.

Recibimos también la visita de la Consejera en funciones de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno de Navarra, Isabel Elizalde, que degustó algunos de los pintxos ofrecidos.

En la edición de este año, los organizadores han querido otorgar un protagonismo especial al Cordero de Navarra. El grupo de teatro “Txaloka e Iskidi” animó la jornada con una treintena de actores que representaron una trashumancia muy divertida en torno a una alocada pastora y que durante todo el día interactuaron con el público asistente.

El evento recogía en su programa, además, multitud de actividades, entre las que se encontraban visitas guiadas a las salineras, recogida de sal, talleres infantiles, showcooking, baños de agua salada, pediluvio, catas de sales del mundo, feria de artesanía…

En definitiva, un evento repleto de actividades para todos los gustos y por el que han pasado más de siete mil personas en estas dos jornadas en las que la sal ha sido la protagonista y a las que se ha sumado Cordero de Navarra.

 

Ayer miércoles tuvo lugar una degustación de pintxos de Cordero de Navarra en la Cafetería del Aulario de la UPNA, en la que pudieron disfrutar decenas de estudiantes que, en menos de dos horas, consumieron más de quinientas porciones.

El cocinero y nutricionista Juan Carlos Fernández, de El Txoko de Juan Carlos, fue el encargado de elaborar in situ los distintos pintxos mientras explicaba a los estudiantes que le rodeaban las propiedades nutricionales y organolépticas de una carne “tan nuestra como la Bardena y muy saludable, porque está llena de Vitamina B, que es la que necesitáis para crecer y desarrollaros”.

Animó además a los asistentes a que se atrevieran a probar el Cordero de Navarra en múltiples preparaciones, “en bocata, en brocheta, en wok e incluso en ensalada”, y que no se limitaran a los platos más tradicionales.

Durante el tiempo que duró la degustación, Fernández elaboró un arroz cremoso de Cordero de Navarra y Alcachofa de Tudela; unas minihamburguesas de Cordero de Navarra, que hicieron las delicias de los estudiantes, y unos nuggets “como los churros de la Mañueta pero con cordero” que también fueron muy solicitados por los jóvenes.

Al evento también acudió el Presidente de la Indicación Geográfica Protegida, Javier Ayechu, que destacó la importancia de consumir una carne sostenible y cercana. “Se trata de un producto sano, de paladar exquisito y fruto del trabajo y buen hacer de los pastores navarros mediante el método de pastoreo sujeto a un territorio”. Y defendió, además, que la carne de Cordero de Navarra entra “dentro de una dieta equilibrada porque constituye un alimento fresco y de una gran riqueza nutricional, puesto que contiene vitaminas del grupo B muy importantes para el organismo”.